Los y las Socialistas apostamos a la construcción de una sociedad más democrática, justa e inclusiva, una sociedad para todos y todas, una sociedad sin clases y en la cual podamos desarrollarnos de forma plena, por ello apoyamos el Matrimonio Igualitario, porque consideramos que dicho proyecto es de cardinal importancia en la construcción del proyecto socialista, es un paso más que damos en pos de aquello por lo que luchamos todos los días y por los que tantos y tantas han dado la vida. Es un deber histórico que tenemos el de apoyar estas causas, porque no nos son ajenas, sino que son un pilar esencial del socialismo. Porque somos un partido que a lo largo de sus cien años de vida en el país, ha levantado siempre la bandera de las causas populares, porque hemos defendido a los más vulnerables de nuestra sociedad, aquellos a los que el sistema ha dejado a un costado, en una muestra más de su profunda crueldad. Sistema que los aparta por ser diferentes, por considerarlos no valiosos para su desarrollo y que infunde el miedo a lo distinto en el seno mismo de la sociedad como medio para sostener a lo largo del tiempo tales aberraciones y sostenerse a sí mismo.
Quienes defienden el concepto de familia tradicional, como aquella conformada por un hombre y una mujer y que tiene como finalidad la reproducción, no son más que meros títeres de algo mucho más oscuro y perverso, algo mayor, pero intangible que es el sistema; sistema al que le sirve la unión de un hombre y una mujer con la procreación como uno de sus fines fundamentales ya que le asegura su sustento. Las parejas entonces no son para él más que un mero objeto de mercado y en todo caso un factor más que apuntala su funcionamiento.
Por ello como socialistas no debemos dudar ni un segundo a la hora de defender estas causas, no nos debe temblar la voz al momento de denunciar estas situaciones y porque no nos debe faltar el coraje para afrontar las vicisitudes que se impondrán en el camino que hemos de recorrer en este periplo que hemos llamado Socialismo.
Porque todos y todas somos diferentes, pero aún más importante todos y todas somos iguales apoyamos el matrimonio igualitario y así estaremos construyendo un legado de incuantificable valor para las futuras generaciones, que crecerán en un país mejor, un país que puede sentirse orgulloso de no discriminar al otro por lo que nos diferencia de él, sino que por el contrario, un país y una sociedad más humana y más unida, una sociedad cimentada en los valores socialistas.
Nando Carnebia.
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